Arañas

Echarle Raid a una araña de rincón cuatro veces a las 4 de la mañana y que la araña no se muera. Ver que levanta las patas en una ele lánguida, como un herido en un atentado o en una invasión. Pensar en si le duele, si es dolor de asfixia o de ácido o de fuego. Si me maldice en su aracnolecto, si se queja y no la oigo, si grita desaforadamente o le reza a un dios de ocho patas. No tengo la talla para budista, veo. Pienso en que es ella o yo como buena representante de mi especie. Le doy el pisotón que antes evité darle para que ya no siga formando esas eles en cámara lenta. Eres tú o soy yo le digo, como las abuelas que hablan con sus esposos muertos a las cuatro de la mañana.